«Introducción»
El salmón es la joya de la corona en la alimentación antiinflamatoria debido a sus niveles de Omega-3 (EPA y DHA).
En esta receta, potenciamos el aporte proteico utilizando yogur griego natural como base para la salsa en lugar de cremas de leche o mayonesas.
El resultado es un plato fresco, ligero y extremadamente rico en aminoácidos esenciales.
«Ingredientes»
2 lomos de salmón fresco con piel.
125g de yogur griego natural (sin azúcar y alto en proteína).
Zumo de medio limón y su ralladura.
1 manojo de eneldo fresco picado.
1 diente de ajo pequeño rallado.
Sal de grano y pimienta blanca.
«Preparación»
Atemperado: Saca el salmón de la nevera 15 minutos antes de cocinarlo para que la fibra muscular no se rompa con el choque térmico.
Salpimiéntalo por ambos lados.
Salsa de proteínas: Mientras tanto, en un bol pequeño, combina el yogur griego con el eneldo, el ajo, el limón y la ralladura.
Mezcla vigorosamente hasta obtener una crema homogénea.
El ácido del limón ayudará a «cocinar» ligeramente el ajo, suavizando su sabor.
El sellado perfecto: Calienta una plancha o sartén a fuego alto.
Coloca el salmón primero con la piel hacia abajo.
Presiona ligeramente con una espátula. Cocina el 70% del tiempo por el lado de la piel (unos 5 minutos) hasta que esté muy crujiente.
Finalización: Voltea el salmón y cocina por solo 2 minutos más.
Esto mantiene el centro jugoso, donde se concentran las grasas saludables.
Montaje: Sirve el salmón caliente y coloca una generosa capa de la salsa de yogur frío encima para crear un contraste de temperaturas.
Asistente de Voz Inteligente
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