Introducción»
Esta receta es una alternativa superior al pollo empanizado tradicional.
Al sustituir el pan rallado por almendras trituradas, eliminamos los carbohidratos refinados y añadimos grasas monoinsaturadas y magnesio.
Es un plato con una densidad proteica altísima, ideal para la recuperación muscular tras el entrenamiento, manteniendo un perfil glucémico bajo que evita la inflamación sistémica.
«Ingredientes»
1) 2 pechugas de pollo grandes (aprox. 200g cada una).
2) 100g de almendras crudas laminadas o trituradas.
3) 30g de queso parmesano rallado (opcional, aporta calcio y sabor).
4) 1 huevo orgánico.
5) Especias: Ajo en polvo, pimentón ahumado, sal marina y pimienta negra.
5) Aceite de oliva virgen extra.
«Preparación»
Preparación del pollo: Limpia las pechugas retirando cualquier exceso de grasa.
Si son muy gruesas, córtalas por la mitad longitudinalmente para que se cocinen de forma uniforme.
Sécalas bien con papel absorbente; este paso es vital para que el «empanizado» se adhiera.
Estación de rebozado: Prepara dos platos hondos.
En el primero, bate el huevo con una pizca de sal.
En el segundo, mezcla las almendras trituradas con el parmesano y todas las especias.
Proceso de sellado: Pasa cada filete por el huevo batido, escurriendo el exceso, y luego presiónalo firmemente sobre la mezcla de almendras hasta que quede una capa gruesa y uniforme.
Cocción óptima: Calienta una sartén antiadherente a fuego medio con un hilo de aceite de oliva.
Coloca el pollo y cocina durante 6-7 minutos por lado.
No muevas el pollo constantemente para permitir que las almendras se tuesten y formen una costra crujiente.
Reposo: Deja reposar el pollo 3 minutos antes de cortarlo para que los jugos internos se redistribuyan y la carne quede tierna.
Asistente de Voz Inteligente
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