Introducción
Estas galletas son el recurso perfecto para cuando tienes antojo de algo dulce pero no quieres complicarte con básculas o procesos largos. Se basan en la dulzura natural de la fruta y tienen una textura suave y masticable. Son ideales para el desayuno, la merienda de los niños o como un snack rápido antes de hacer ejercicio.
Ingredientes
2 plátanos (bananas) maduros: Entre más pecas negras tengan, más dulces quedarán las galletas.
1 taza (aprox. 100g) de avena: Puede ser en hojuelas enteras o instantánea.
1 pizca de canela en polvo: Para realzar el sabor.
Preparación
Precalentar: Enciende el horno a 180°C.
Triturar: En un bol, machaca los plátanos con un tenedor hasta obtener un puré casi líquido y sin trozos grandes.
Mezclar: Añade la avena y la canela al puré. Mezcla bien hasta que toda la avena esté hidratada por el plátano. Deja reposar la mezcla por 5 minutos para que la avena se ablande.
Formar: Con ayuda de una cuchara, coloca porciones de la mezcla sobre una bandeja para horno (puedes engrasarla con un poco de aceite o usar papel vegetal). Aplástalas un poco para que tengan forma de disco, ya que estas galletas no se expanden solas.
Hornear: Hornea durante 12 a 15 minutos o hasta que se sientan firmes al tacto y los bordes estén ligeramente dorados.
Enfriar: Retira de la bandeja y deja enfriar sobre una rejilla.
Recomendación
Si quieres elevar estas galletas al siguiente nivel, añade un puñado de nueces picadas o trozos de chocolate oscuro (70% cacao) a la mezcla antes de hornear. El contraste entre la suavidad del plátano y el crujiente de las nueces las hace irresistibles.
Asistente de Voz Inteligente
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